GENTES, COSTUMBRES, FOLKLORE, TRADICIONES, HISTORIAS, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LAS PROVINCIAS DE CASTELLÓN, TERUEL Y TARRAGONA:
EN HOMENAJE A MI TIERRA Y A MI PAÍS....
Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "Crónicas Históricas"; "Recordar también es vivir"; "Historias del mar"; “Espigolant Cultura: taller de historia, memorias, crónicas, patrimonios y humanidades"; y otras historias...
(Proyecto): LA GUERRA
CIVIL 1936-1939 EN CUEVAS DE VINROMÁ. ÁMBITOS DE LAS BATALLAS DEL MAESTRAZGO, CASTELLÓN Y LEVANTE.
"ENTERRAMIENTOS ANÓNIMOS EN EL SECTOR DE "LA CLAPISSA", CUEVAS DE VINROMÁ, AÑO
1938".
Escribe:
JUAN EMILIO PRADES BEL. ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B.).
INTRODUCCIÓN:
Dado mi interés por conocer la historia y las costumbres propias de nuestras
comarcas siempre ando conversando con las personas mayores que atesoran
conocimiento y saber del pasado sobre los pormenores de la vida cotidiana, vivencias,
experiencias, hechos relevantes, leyendas, referentes geográficos, topónimos, y
un sinfín de reminiscencias etnográficas y culturales y otras cosas de la vida.
Andando iba en el tiempo, interesado en los episodios del paso de las guerras civiles
por el triángulo de Alcalá de Xivert, Torreblanca y Cuevas de Vinromá, en
conversaciones encubiertas y sutilmente de paso, me fueron llegando a oídos
míos en referencias breves y escuetas, la cita de algunos lugares de hallazgo de enterramientos
de soldados desconocidos, caídos muertos en zonas combate de la última guerra
civil española (1936-1939), el radio de los términos municipales del antedicho
triángulo de pueblos, se convirtieron en un escenario bélico de guerra real,
acumulando unos dos meses de combates, hasta que paso la cruenta y letal guerra,
dejando tras su paso a cada tramo o sector de tierras, una impronta manchada de
sangre y padecimiento, y un reguero de historias anacrónicas y sucesos malos.

- Un ejemplo ilustrativo publicado en la prensa de la época, nos reporta y acerca a los momentos históricos citados:
Periódico: HERALDO
DE ARAGÓN. 8 DE MAYO DE 1938. EN TODA LA LÍNEA. "Paulatinamente y bajo la
presión de nuestras fuerzas el enemigo se repliega hacia La Plana Alcalá de
Chisvert. En la costa, es ya retaguardia.
-La Radio Nacional leyó anoche la
siguiente crónica de Justo Sevillano: “No
cede el temporal que hace quince días azota la costa de Levante y penetra en Aragón
en franco régimen de tormenta. Recogió el campo el tardío beneficio de la
lluvia y aprovechó la guerra las cortas treguas, y cuando el temporal no cedió
fue necesario o simplemente conveniente actuar, nuestras columnas se pusieron
en movimiento bajo el diluvio y, desclavándose del barro, los soldados
rompieron el frente por las líneas de la costa, por el Alto maestrazgo y por el
sector del que Aliaga es cabeza. Están
alineadas nuestras fuerzas, pero en línea viva, en guardia y vigilancia frente
al enemigo, que se siente amenazado por la costa y por las alturas.
- En
tanto, el Cuerpo de Ejército de Castilla mantiene posiciones que ganó en la
sierra del Pobo; por el lado del mar, los hombres de Galicia van adelantando sus líneas, y al sur de
Morella, las fuerzas de García Valiño van descendiendo de sus altos escalones,
en constante progresión sobre un enemigo que, incapaz de resistir en las
defensas naturales en las que le sorprende la maniobra se repliega sobre La
Plana, que abre su anchura a la huida y alivia la impresión penosa de combatir
en el Maestrazgo, donde sólo con altísima moral es posible sostenerse.
- Hoy
quiso el enemigo atacar por Jorcas, amparándose en la margen del río Santa
Isabel. El ataque iba contra las fuerzas del Cuerpo de Ejército de Castilla;
pero los hombres del general Varela rechazaron el ataque, pasando la iniciativa
a los nuestros, que persiguieron a los rojos por las márgenes del río.
- En
la costa, por delante de Alcalá de Chisvert, sigue la progresión del Cuerpo de
Ejército de Aranda. Lleva la extrema izquierda, la que toca al mar, la División
del general Camilo Alonso, Alcalá, contra el que se han estrellado fortísimos
ataques, es ya retaguardia. Se ha combatido en dirección a Cuevas de Vinromá, y
de noche, con tormenta aparatosa, con tronada y exhalaciones, con granizada y
lluvia torrencial, hemos echado a los rojos de sus trincheras y, embocando la
Plana, hemos franqueado la defensa que los rojos prevenían para cerrar el
camino a Oropesa, continuando en el día la operación hasta el rio San Miguel.
Ha sido un castigo fuerte. Unas veces, batallones bisoños; carabineros y
guardias de Asalto, otras, han tenido que ceder el terreno cuya pérdida
trataban de contener con desesperadas reacciones. Pero
sin cohesión en esos movimientos ofensivos, que instinto de conservación les
dictaba, los grupos que quisieron reaccionar fueron deshechos y sus restos
perseguidos por los carros de combate. Así se fue franqueando el camino hacia
el Oeste, por la línea de la costa.
- Y
más al Norte, en el centro de nuestro frente, en las peñas del Maestrazgo, unas
rectificaciones perfeccionaron los objetivos logrados ayer. Y todo con el
infernal concierto de viento, la lluvia, el granizo y los rayos de la fuerte
tempestad que hace quince días trocó el duro invierno la primavera que se nos
presentó como fuerte verano en aquellos calurosos días últimos de marzo y
primeros de abril. En operaciones de detalle, se ha mantenido la actividad en
toda la línea de contacto, que es la guerra una constante marcha hacia la paz y
hay que aprovechar todas las horas aun aquellas que los elementos quieren
invalidar con su furia.
Locutor: Justo Sevillano.”
EXPOSICIÓN (Por Juan E. Prades): Uno de estos enclaves o escenarios con referencias épicas de la guerra, por
los que me interese y pregunte, es la partida rural de la Clapissa o del Clapissar en el
término municipal de Cuevas de Vinromá, en este caso es motivado por citas y referencias
hechas sobre algunos enterramientos porque se había oído hablar que pasada la
guerra los aparejos de labranza habían sacado a luz restos de ropas de soldados
en una zona de montaña situada a unos 250 metros sobre el nivel del
mar. Estas personas difuntas se enterraron según indicaciones de informantes de
aquellos tiempos, junto a los límites de un camino de carro, en una zona de
tierra de blanca que llaman “tapás” y plantada de algarrobos, sin poder ni
saber precisar, el número de difuntos. Los sucesos, lo que se sabe, lo que se
cuenta y lo que intuyeron en su día fue así: pasada ya la guerra, al labrar la tierra de
nuevo, al parecer afloraron en superficie ropas enganchadas a las rejas de los
“vernets”, de supuesta pertenencia a restos humanos allí presentes bajo tierra,
una situación comprometida de la que los propietarios dieron parte a la Guardia
Civil, y se procedió a retirar los restos de los cadáveres, al parecer así se procedía
habitualmente con los
combatientes levantados de sus tumbas accidentalmente por las labranzas, depositándose los restos mortales en el cementerio municipal.
- El origen y la causa de las
improvisadas tumbas, según creencias trasmitidas oralmente por los adultos que
vivieron la guerra siendo mayores, estaría motivado lógicamente por la proximidad del lugar
con los frentes de batalla de las
riberas del río Cuevas, o por muerte en el mismo lugar, pero un indicador centra la
acción más concretamente en la aparición
en la zona de abundantes restos de material de botiquín de las bolsas de socorro de los sanitarios republicanos, los vecinos supusieron, que en una
intersección de cuatro caminos cercana existió un puesto de la línea sanitaria posiblemente
de clasificación y traslado de heridos y de rectificaciones de cura durante el
traslado y evacuación de estos. Lo más probable es que los fallecidos fuesen heridos muy graves en tránsito por los puestos de evacuación y llegaron moribundos a este puesto de la línea
sanitaria, esperando que fallecieran para enterrar sus restos. El frente estuvo detenido en el río más de un mes, y había tiros
cada día. Este puesto móvil de la línea sanitaria republicana estaría ubicado junto la intersección de los 4 caminos, la
señalización de estos puestos sanitarios improvisados y de las vías de
evacuación por la que los soldados heridos transitaban hacia retaguardia, decir que una mayoría si podía
andar debían llegar por su propio pie al puesto sanitario, la señalización de
la línea sanitaria estaba a cargo de los responsables de cada puesto intermedio ocupándose de que los cruces y los caminos de acceso a los frentes y
evacuación, estuviesen perfectamente señalizados y con controles de evacuación.
Estos cuatro caminos de carro, por el que circulaban diariamente suministros, movimiento de
tropas republicanas y evacuación de los frentes eran: el “camí del Bustal”, el
“camí de Torreblanca”, el “camí de les Coves” y el “camí del Aljub”. Los vecinos tuvieron
que poner al servicio del ejército los animales de tiro
(mulas y burros) para el transporte de la intendencia militar republicana.
- A pesar, de que todo aquello desapareció ya hace mucho tiempo, pasando a
formar parte de un pasado prácticamente olvidado y anacrónico, los
comentarios, leyendas y opiniones de los pobladores de las masías con
relación a estos enterramientos anónimos, son verdaderamente muy interesantes y bondadosos con las víctimas de aquellos momentos extremos para el ser humano.
- Percibí como una preocupación rondando por las mentes de los informantes, ya estos hijos y nietos
de los protagonistas de la guerra, explicado por sus mayores, y trasmitido sobre su conciencia
como un hito, deber o una clapa de actitud, entrando en un punto oculto, entre el que pensaran, y un tramo recóndito de timidez, que descubrí, era la
preocupación por el alma de los difuntos, cosa que tenían muy presente, y como una
práctica de credos de bondad con los muertos, su interpretación emborronada e hipnótica, en que "los difuntos deben permanecer siempre allí donde fueron enterrados, con
ellos se espera el alma perteneciente al finado, vagando libre por ese campo o
cercanía, esperando pacientemente a que resucite el cuerpo, y sin apartarse de él,
sintiendo dependencia del occiso, el alma vela y guarda eternamente el
cuerpo inerte y desmembrado como en vida, el alma no es terrenal, es eterna y no
be ni sabe distinguir la muerte de la vida de los humanos, tan solo siente a su protector y esta unida a él, cuando los cuerpos
son retirados de su lugar de descanso en paz con la tierra, el alma separada
del cuerpo y ciega queda sola, en un impás errante esperando angustiosa la vuelta de su ser a la parte terrenal, vaga sin destino buscando el cuerpo, sin encontrarlo, desaparecido y sin
encontrar fin para su descanso y existencia. Por el valle ombrío, raudan
luminárias visibles en ciertas noches y madrugadas, que los locales definían o
llamaban “les llumenetes de les ánimes”, asustándose las gentes labradoras que con sus carros
llegaban a sus fincas de madrugada por el antiguo camino de evacuación, para ponerse a trabajar a punta de día, estos
creían que estaban relacionados, los puntos destellantes y fugaces, con las ánimas errantes de los soldados muertos desaparecidos por estos montes, que por su tormento en la guerra y su triste muerte, perdidos en la más profunda
soledad, en un abandono total de cariño, y sin el respeto mínimo que se merece un moribundo, y no haber recibido nunca un
responso, un funeral o un memorándum por su pérdida, y yacente en el más profundo de los anonimatos "el olvido", solo sus ánimas continuaron acompañando a su difunto, con tormento, sin ver, sin señal, ni indicación del camino que deben seguir para llegar por
fin a su mundo cósmico, a su aspiración, a su descanso entre la eternidad" … Un acto de
bondad, es dejar a los muertos descansar donde fueron enterrados, y dejar que fluya la paz sobre la tierra sagrada con sus despojos, conservar o marcar su memorándum, e indicar a las almas de los occisos su camino, y mediar con fe para ayudar a “les llumenetes de les ánimes” a salir de su
estado errante, y afrontar el tránsito indefinido, para que puedan encontrar por fin su paz...
(Relator Juan E. Prades, 2021).
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| Camino de la línea sanitaria. Camí de l'Aljub. |
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| Soldados republicanos. |
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| Artilleria. |
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Paret típica de llosses de pedra mortina de tapás, lloses de clapes de pedra, lloses de tapás o clapises planes (lajas planas de piedra) que dan nombre al topónimo del lugar. |